domingo, 1 de abril de 2012

FOBOS Y DEIMOS - DE JORGE JUDAH CAMERON

El miedo y terror de los arios acabó, y los ojos del ungido a todos por igual, sin colores, sin rencores, iluminó. J. J. Cameron.


Cautivo,
por aquellas lunas marcianas,
los chakras de mi cuerpo,
señalaron el camino.

El dios Marte,
en carruaje de hierro iba,
con sus dos corceles negros,
por las glorias de su César.
Mientras Roma,
continuaba conquistando,
proseguía sometiendo.
Mas el cielo que observaba,
la llegada de otro reino,
sacudía al gran imperio,
con su sangre derramada.

Yo, esclavo,
marginado y oprimido,
mis espadas deponía,
por la gloria de otro hombre,
que nacido en la pobreza,
perpetuaba su grandeza.
Ayer
su muerte no fue en vano.
Hoy
yo sé que volverá
y por mil años reinará,
mas no dejes que se vaya,
te lo ruego hermano
te lo ruego,
no dejes que se vaya.
¡Nunca más!

2 comentarios:

DOLORES PEREIRA dijo...

EL QUE NACIÓ EN LA POBREZA, ES EL MAS GRANDE DE LA HUMANIDAD PERO TODAVIA HAY QUIEN NO LO RECONCE...Y LO DEJARIA VOLVER A MARCHAR.
MUY PROFUNDO Y HERMOSO.
UN ABRAZO

Armando Arralluz Carratala dijo...

El arte de la palabra escrita en la escritor JORGE JUDAN CAMARON se hace creativo, audaz, sorprendente capaz de amar, ilusionar, de pintar un mundo de interioridades de diversos matices, su estilo peculiar, con una sonoridad caracterizada por su personalidad sensible capaz de hacer sentir son adjetivos, calificativos que escritos y dichos no llegan a dar toda la intensidad de éste ser y no me son suficiente para exponer como siente ésta poetisa , nacida para escribir y plasmar su conceptualidad poética a través de la vida, el amor, la libertad y la dignidad de la palabra.
La poesía del "EL CABALLERO DE SUEÑOS Y REALIDADES", como la denominamos los que la conocemos es vivencial, sugerente y personal, una amante creativa de las letras, luchadora de las letras y una estudiosa de la palabra, nacida para escribir, ser leída he interpretada con la emotividad que le caracteriza contundentemente en sus textos son un canto de esperanza poética, eco del alma y de nuestra conciencia